Cincuenta tonos de marrón verdoso Understand article

Traducido por Amparo Andrés-Pons. Para poder apoyar a los niños con deficiencia en la visión del color, debemos entender correctamente su situación.

Una herencia ligada al
cromosoma X implica que los
hombres tienen una mayor
probabilidad de padecer DVC.

Imagen cortesía de OpenStax
Collegue. Origen de la imagen
Wikimedia commons

Los profesores somos cada vez más conscientes de las distintas formas en las que los niños sufren retraso en la escuela; sin embargo, a menudo no tenemos en cuenta a los niños con deficiencia en la visión del color (DVC), también conocida como ceguera del color. La DVC es la incapacidad o capacidad disminuida para ver los colores o percibir diferencias de color en condiciones normales de luminosidad. Se estima que 1 de cada 12 niños y 1 de cada 200 niñas padecen algún tipo de DVC, lo que sugiere que hay al menos uno de estos niños o niñas en cualquiera de nuestras aulas.

Existen distintas formas de DVC, pero todas ellas causan problemas en las tareas relacionadas con el color, desde hacer deporte en equipos o completar hojas de trabajo o mapas, hasta rechazar algún tipo de comida por parecer especialmente poco atractiva (Holmes, 2011). Muchos niños se adaptan a la DVC, de tal manera que un 80% no sabe que tiene esta condición cuando dejan la escuela primaria. Por lo que sabemos, las escuelas primarias en Europa no hacen controles rutinarios para determinar DVC en los alumnos. En su lugar, más bien es posible que dichos alumnos sean calificados incorrectamente de vagos, desobedientes o con falta de atención. Aunque la mayoría de los maestros conocemos la ceguera al color, pocos somos conscientes de los problemas reales asociados a ella y menos aún poseemos herramientas para tratar a los alumnos con DVC.

¿Qué es la DVC?

La ceguera a los colores es normalmente una condición genética con la que se nace. El gen para la ceguera rojo-verde o azul, que se localiza en el cromosoma X, se hereda de los padres. Como las mujeres poseen dos cromosomas X, la mayor parte de mujeres con el alelo mutado que produce DVC, tienen también una copia sana del gen. Los hombres, que sólo poseen una copia del cromosoma X, no tienen por tanto una copia sana “de repuesto”, por lo cual muchos más hombres que mujeres están afectados por la ceguera al color.

La DVC no siempre se hereda: algunas personas la padecen como consecuencia de enfermedades crónicas tales como diabetes, esclerosis múltiple, enfermedades hepáticas y algunas enfermedades oculares.

Ilustración de la distribución
de los conos en un individuo
con visión normal del color
(derecha) y una retina de un
individuo con ceguera al
color de tipo protanopia
(izquierda). El centro de la
fóvea contiene muy pocos
conos sensibles al azul.

Imagen cortesía de Mark
Fairchild

La retina, en el fondo del ojo, posee dos tipos de células sensibles a la luz: los conos y los bastones. Los bastones detectan la luz en condiciones de poca luminosidad, por ejemplo, por la noche, y los conos detectan los colores. Cuando miramos un objeto, la luz entra en nuestros ojos y estimula tanto los conos como los bastones. Entonces, el cerebro interpreta las señales de los conos para que veamos los colores. Nuestros ojos tienen tres tipos de conos que son sensibles a diferentes longitudes de onda de la luz. Estos conos se conocen tradicionalmente como como conos rojos, verdes y azules, porque son sensibles principalmente a estos colores, aunque en realidad su sensibilidad se extiende a un espectro más amplio de colores. Combinando la respuesta de estos conos, nuestro sistema óptico nos permite percibir diferentes colores. Por ejemplo, cuando los conos rojos y azules se estimulan de una determinada manera, veremos el color morado.

Las causas físicas exactas de la ceguera a los colores aún están siendo investigadas, pero se cree que en general la ceguera a los colores está causada por conos defectuosos o, en ocasiones, por un defecto en el camino, o canal, desde el cono al cerebro.

Una persona con DVC tiene conos o canales que funcionan de forma diferente a una persona con visión del color “normal”. Por ejemplo, alguien con conos deficientes para el rojo o el verde, ve los tonos rojos y verdes como dos marrones verdosos, más exactamente, verdes turbios, muy similares. Las personas con deficiencias en la visión del rojo o del verde ven de una forma muy similar entre sí, ya que el rojo y el verde están muy cercanos en el espectro de luz visible. Esta deficiencia para el rojo o verde se conoce como protanopia (sensibilidad al rojo reducida) o deuteranopia (sensibilidad al verde reducida). Estos tipos de DVC pueden ser particularmente importantes para distinguir frutas verdes de frutas maduras, para los semáforos, o para realizar deberes escolares que utilizan rojo y verde como contraste.

Figura 1. La imagen de la
izquierda muestra lo que el
niño con DVC pintó, y la de la
derecha lo que vio, simulado
con Vischeck.

Imagen cortesía de David
Featonby

En la figura 1 se muestra a un alumno de 5 años, que padece protanopia (deficiencia para el rojo), al que se le ha pedido que ordene unos números en orden ascendente, coloreando para ello cada grupo de tres globos en verde, amarillo y azul. Este niño es un alumno brillante que conoce muy bien los números, pero podemos observar que tiene problemas para detectar el rojo. El primer globo, que ahora es azul, fue coloreado anteriormente de morado antes de que lo corrigiera y lo pintara de azul (quizá vio el resultado de otro alumno), pero los globos que deber ser verdes los pintó de rojo. Por desgracia, el profesor diagnosticó incorrectamente el problema al relacionarlo con el conocimiento de los números. Si simulamos lo que ese niño vio, los globos parecen estar coloreados correctamente. La confusión aparece en las últimas imágenes, cuando el profesor intervino y, probablemente, confundió al niño aún más. Es fácil imaginar cómo ese error de diagnóstico disminuirá la confianza y autoestima del niño, le causará confusión e incluso tendrá un efecto a largo plazo en su progreso.

Debe ser evidente para los profesores que un niño con DVC se verá afectado en muchos aspectos del currículo y más allá. A menudo estos problemas están ocultos por las estrategias compensatorias, pero muchas tareas serán significativamente más complejas como consecuencia de la DVC.

No es función de un profesor diagnosticar a un niño con DVC, pero si somos conscientes de los errores que un niño con DVC puede cometer, quizá podamos alertar a los padres de posibles problemas. Todos podemos reconocer signos de que una tarea es realmente compleja para un niño e identificar si ello está asociado a los colores. La confusión de colores es una señal reveladora; las personas con DVC no son ciegas a los colores, simplemente ven los colores de manera diferente al resto de nosotros y podrían intentar evitar tareas que impliquen la selección de colores.

Hay un creciente número de páginas webw1 y tecnologíasw2 útiles para ayudar a los profesores a entender la DVC, tales como los programas utilizados para producir algunas de las imágenes de este artículow3. Podrías usarlas con tus alumnos para analizar la ceguera al color.

Es beneficioso para todos que los profesores sean conscientes de las posibles dificultades a las que sus alumnos se pueden enfrentar, tanto en las clases como en la vida. Esperamos que este artículo aporte un conocimiento sobre los retos que supone la DVC. Es probable que de este modo podamos ayudar al menos a un niño en cada aula.

Figura 2: Paleta cromática optimizada para individuos con ceguera al color. P y D indican los colores simulados para individuos con protanopia y deuteranopia respectivamente.
Tomado de Wong, 2011

Cómo ayudar a los niños con DVC

Qué hacer:

  • Sé consciente de qué es la DVC y cómo se puede manifestar.
  • Utiliza luz natural siempre que sea posible.
  • Utiliza indicadores secundarios, como símbolos en las etiquetas, o subraya palabras.
  • Utiliza amarillo, azul y blanco como colores de contraste.
  • Designa un “compañero de color”, que ayude a los alumnos con DVC a identificar los colores.
  • Deja líneas en blanco entre colores.
  • Marca los lápices de colores con el nombre de su color.
  • Utiliza objetos grandes, y separados físicamente.

Qué no hacer:

  • No destaques los puntos importantes en rojo y verde en la pizarra, ni en los libros o apuntes.
  • No utilices hojas de trabajo o software basados en el color.
  • No utilices botes con pinturas de diferentes colores mezclados sin marcar.
  • No utilices etiquetas de colores en los libros de la biblioteca para indicar los diferentes niveles de lectura.
  • No utilices un sistema de semáforos para las evaluaciones.
  • No utilices fichas de color en los juegos, por ejemplo, en los juegos de contar.
  • No utilices libros que destaquen sonidos familiares utilizando colores.

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References

  • Holmes W (2011) Colour vision testing: what can be achieved in everyday practice? Optometry in Practice 12(4): 167–178. Visita la página web de la revista o usa el enlace directo .
  • Wong B (2011) Color blindness. Nature Methods 8: 441. doi:10.1038/nmeth.1618

Web References

  • w1 – En Reino Unido, Colour Blind Awareness contiene información útil tanto para los profesores como para los padres, además de organizar talleres para grupos de profesores. Posiblemente existan organizaciones similares un tu país.
  • w2 –  Junto con la Universidad de East Anglia, Reino Unido, Spectral Edge ha desarrollado nuevas estrategias para la fusión de imágenes, el procesado de imágenes basado en la percepción del color y la mejora de imágenes.
  • w3 – Para generar las figuras de este artículo los autores utilizaron dos programas para alterar las imágenes y mostrar cómo perciben los objetos coloreados y las fotos los niños con DVC:
    • La aplicación iDalonizer para teléfonos inteligentes utiliza la cámara integrada en el móvil y permite a los profesores comprobar inmediatamente que lo que ellos están mostrando está claro para cualquiera que tenga diferentes grados de DVC.
    • El programa Vischeck toma los archivos de imagen y genera a partir de ellos una nueva imagen tal como sería percibida por alguien con distintos tipos de DVC.

Resources

  • En este video de la Universidad Washington en St. Louis en Estados Unidos, Amanda Melin explica cómo la deficiencia en la visión del color puede tener algunos beneficios como, por ejemplo, el poder distinguir mejor objetos camuflados.

Institution

Science on Stage

Review

Un artículo muy revelador que aclara un problema poco conocido y que realmente podría ser de utilidad a los profesores para auxiliar a sus alumnos. El artículo proporciona información que debería ser suministrada a todos los profesores de cualquier nivel educativo. Es un recurso de lectura sencilla para ayudar a los profesores a identificar a los alumnos con DVC y, sobre todo, para ayudarles a superar las dificultades causadas por la DVC en el ámbito educativo.


Christiana Th. Nicolaou, Chipre




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CC-BY-NC-ND