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¿Qué sabemos sobre el clima? Evidencias sobre el cambio climático
Submitted by rau on Thu, 2008-05-15 09:00.
Chemistry | Earth science | Issue 7 | Physics | Science topic | Spanish
Traducido por Alberto Fernández Martínez y Gabriel Pinto Cañón (Universidad Politécnica de Madrid)
En los últimos años, el cambio climático se ha convertido en un asunto político internacional de importancia, implicando el Protocolo de Kioto y discusiones a alto nivel en reuniones como las cumbres del G-8. El reciente cuarto informe de evaluación (AR4) del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) afirma que el calentamiento global registrado durante las últimas décadas ha sido, muy probablemente, causado por la actividad del hombre (con una probabilidad de más del 90%). Sociedades científicas internacionales han abogado por acciones para atenuar el calentamiento global causado por las emisiones de gases invernadero tales como el CO2 ; el IPCC y el anterior Vicepresidente de EE.UU., Al Gore, compartieron el Premio Nobel de la Paz 2007 por difundir el conocimiento sobre el cambio climático provocado por el hombre; hubo un Premio de la Academia para el documental de Gore titulado Una verdad incómoda; y el Informe de Revisión de Stern concibe el cambio climático como un reto trascendental para el mundo. Al mismo tiempo, los medios de comunicación han proporcionado informes que transmiten la impresión de que la ciencia que defiende el calentamiento global antropogénico (provocado por el hombre) es polémica, y el debate actualmente va desde los asuntos científicos que conciernen al cambio climático hasta las preguntas sobre cómo afrontar el cambio climático. Entonces, ¿qué es lo que realmente sabemos sobre el clima? Aquí examinamos la evidencia y argumentos que conciernen al clima y el cambio climático. La historia del estudio del clima Es útil situar la noción de cambio climático en un contexto histórico, y darse cuenta de que ya ha sido un tema de debate con anterioridad. A finales del siglo XIX, los estudiosos discutían sobre si el clima local se veía afectado por la deforestación, o si las manchas solares tenían alguna influencia en el tiempo atmosférico. A finales del siglo XIX, fue fundado el observatorio de auroras de Mount Haddle al norte de Noruega - basado en parte en la creencia de que la Aurora Boreal, o Luces del Norte, podía afectar al tiempo atmosférico. Algunos estudiosos creían que el clima sigue ciertos ciclos, y mirando al pasado, uno puede observar patrones que podrían ser utilizados para predecir el futuro. En torno a esta misma época, también había estudiosos que estudiaban los efectos de los aumentos de las concentraciones de CO2 en la atmósfera. Se pensaba que las variaciones en las concentraciones de CO2 podrían ayudar a explicar las marcadas variaciones de temperatura asociadas a las edades de hielo, ya que los efectos en los cambios de la órbita terrestre alrededor del sol eran considerados muy débiles como para estar involucrados. ‘The Discovery of Global Warming’w1 es una excelente página web sobre estos aspectos históricos. ¿Cómo sabemos que en un primer momento hubo edades de hielo? La teoría de períodos glaciales e interglaciares fue inspirada por tempranos descubrimientos geológicos y otras evidencias geológicas. Los geólogos se preguntaron qué era lo que había esculpido los valles en las cadenas de montañas, qué había causado desprendimientos (scouring) de roca y las morenas glaciales, y llegaron a la única explicación aceptable: el hielo. También había pruebas paleontológicas, como restos de vegetación y animales asociados con climas más templados, lo cual sugería que el clima local había sido más templado, y fósiles que sugerían que los anteriores niveles del mar eran diferentes a los niveles actuales. Realidades sobre nuestro clima Las variaciones naturales nos transmiten que nuestro clima es sensible a cambios en las condiciones externas, como la energía que la Tierra recibe del Sol. También sabemos que la temperatura media de la superficie terrestre debería ser más baja de lo que es, si solo considerásemos el balance entre la energía recibida del Sol y el calor que se libera al espacio.
El balance de energía puede ser empleado para predecir la temperatura de la superficie de otros planetas del Sistema Solar, y de ahí la confirmación a través de medidas empíricas constituye un test científico. La intensidad de la luz solar se calcula fácilmente a partir de la constante solar y de la distancia del planeta al Sol. En general, la temperatura de la superficie de los planetas disminuye a medida que la distancia al Sol aumenta, tal y como se espera de un balance de energía radiactiva. Pero algunos planetas -como la Tierra- tienen temperaturas más altas en la superficie que las predichas por el modelo de balance de energía radiactiva puro. Estos son los planetas con una atmósfera que contiene gases invernaderos (GHGs). Por ejemplo, la superficie de Venus, que posee una atmósfera que contiene GHGs, es más cálida que la de Mercurio, el cual está más cerca del Sol pero no posee una atmósfera que contiene GHGs.
Cuando posteriormente las moléculas pierden la energía recibida por los fotones, irradian de vuelta al suelo entorno a la mitad de dicha energía. Cuando se añade esta radiación a la luz solar recibida del Sol, el efecto neto es un calentamiento de la superficie. En resumen, la teoría que respalda el efecto invernadero es sólida y está basada tanto en pruebas empíricas como en la física teórica. También se ha establecido a través de diferentes pruebas que el clima terrestre ha sufrido variaciones en el pasado. Estas variaciones pueden ser explicadas como cambios en los factores que afectan el balance energético de la Tierra. En el próximo artículo de Science in School… ¿Qué sabemos acerca del clima? Calentamiento global antropogénico Referencias en la web w1 – The Discovery of Global Warming: www.aip.org/history/climate/index.html Recursos Climate Change Education es una página web para estudiantes, profesores y muchos más: http://climatechangeeducation.org RealClimate es una página web sobre la climatología hecha por científicos expertos en dicho tema para el público interesado y los periodistas. Su objetivo es proporcionar una rápida respuesta a historias en desarrallo y el contexto a veces perdido en la corriente de comentarios habituales. La discusión en RealClimate está restringida a temas científicos y no incluye ninguna implicación política o económica de la ciencia. Ver www.RealClimate.org Reseña Todo el mundo ha oído hablar sobre el cambio climático. El tema es frecuentemente abordado por los medios de comunicación, pero la información que se da es frecuentemente incompleta o está sesgada por visiones políticas. Como profesores de ciencias, hemos de proporcionar a los estudiantes información correcta y herramientas para desarrollar actitudes críticas basadas en hechos y dirigidas hacia una activa ciudadanía. El artículo dividido en dos partes de Rasmus Benestad´s es muy útil porque presenta el tema clara y objetivamente, abordando su historia, pruebas disponibles, la contribución humana y asuntos polémicos. Además, da al lector útiles direcciones web para una mayor profundidad de él o ella en el conocimiento de este tema. Recomiendo este artículo a los profesores de ciencias que estén proclives a actualizar su conocimiento y a los alumnos de secundaria que estén interesados en los hechos y pruebas científicas de la esencia de este debate. El material es también particularmente apropiado para una discusión en clase y para un acercamiento interdisciplinario a la educación medioambiental en colegios de secundaria.
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