Buena Estrella Para Un Profesor En Italia Inspire article

Traducido por Carlos Viscasillas y Adela Castro. La Investigación ofrece estimulantes y desafiantes oportunidades de trabajo, pero a veces el precio a pagar en términos de sacrificio personal es muy alto. Claudia Mignone entrevista a un joven astrónomo que encontró la satisfacción en el…

Alessandro Berton
Fotografía cortesía de
Alessandro Berton

La astronomía ha sido siempre la gran pasión de Alessandro Berton: Después de sus estudios universitarios en la Universidad de Padua, Italia, se trasladó al Instituto Max Planck de Astronomía en Heidelberg, Alemania, para hacer el doctorado. Su investigación se centró en el desarrollo de nuevas y vanguardistas técnicas para detectar exoplanetas. La búsqueda de planetas fuera de nuestro sistema solar ha sido uno de los temas más fascinantes de la astronomía durante los últimos 15 años (ver Jørgensen, 2006 y Fridlund, 2009), y Alessandro estaba muy ilusionado de formar parte de ella. Sin embargo, faltaba algo.

«Durante esos años, siempre sentí la falta de interacción social, humana – una falta que es habitual en muchos entornos de investigación», explica. «Echaba de menos un trabajo donde pudiera pasar más tiempo con otras personas que delante de la pantalla de mi ordenador”. Por lo tanto, pocos meses después de recibir su doctorado, Alessandro se inscribió en el programa de formación de formadores de la Escuela Superior italiana, y al mismo tiempo, comenzó a enseñar matemáticas a sus alumnos aventajados.

Fotografía cortesía de C. Huerta

«Yo había estado pensando mucho sobre la enseñanza antes de terminar mi doctorado», admite. Como estudiante de astronomía, Alessandro había trabajado ocasionalmente para un pequeño observatorio, cuidando del planetario y de los telescopios, e introduciendo a los escolares en los misterios del cielo nocturno. Le gustaba mucho el trabajo, pero más que eso, él era realmente bueno. Casi cada dos días durante su doctorado, Alessandro se preguntó si sería mejor seguir con su investigación, o dejarlo y empezar a enseñar.

Los trabajos científicos del doctorado tienen sus altibajos naturales. A veces tienes que esperar más de lo que deseas, y los resultados no son tan impresionantes como habías esperado. Sin embargo, tienes que ocultar tu escepticismo y parecer siempre brillante y seguro: no olvidemos que es un entorno altamente competitivo. Esta competitividad no era uno de los aspectos de la astronomía favoritos de Alessandro: el ambiente de una escuela, con tus propios alumnos, donde tú eres el único responsable dentro de las cuatro paredes del aula, sonaba mucho más atractivo para él.

Con varios pensamientos contradictorios en su mente, Alessandro decidió intentarlo y dar el paso a la enseñanza. Después de todo, ya sabía cómo se sentía en la investigación. Descubrió que había tomado la decisión correcta. «Era exactamente lo que estaba buscando», dice sonriendo. «Cada día ocurre algo diferente. Está el placer de preparar una lección, la alegría de la enseñanza, la emoción de explicar las cosas … Por encima de todo, tienes que tratar con un grupo de alumnos de 14 a 19 años: una tarea sumamente delicada, pero la mayoría de las veces es muy divertido!»

Fotografía cortesía del ESO

Después de dos años en la enseñanza, la impresión de Alessandro es totalmente positiva: «La reacción de sus propios estudiantes es una recompensa enorme. Nada se compara con ese sentimiento. «Casi todos los días, después de clase, se va a casa con alguna pequeña satisfacción, mientras que durante sus trabajos de investigación anteriores, la gratificación diaria era casi imposible de alcanzar.

Reconoce, sin embargo, que el cambio no fue precisamente suave. Cuando le pregunto lo que más echa de menos desde sus años de investigación, la respuesta surge de inmediato: «La Astronomía».

Desafortunadamente, el sistema escolar italiano sólo permite a los graduados de astronomía enseñar matemáticas o física, las materias básicas de la educación de un astrónomo; curiosamente, la astronomía se cuenta entre las ciencias naturales, junto con la química, la biología y la geología, y es impartida por los licenciados de otras disciplinas. «Es una lucha ver a mis alumnos aprender astronomía de un profesor que no comparte mi entusiasmo por el tema», dice. Es casi inevitable que pierdas algo que ha sido una parte tan grande de tu vida durante años. Alessandro trata de compensar esto a través de la afición a la astronomía y la comunicación científica. Su sueño, sin embargo, es dar sus propias clases particulares abarcando no sólo la astronomía básica, sino también las observaciones astronómicas reales y el análisis de datos.

Mientras tanto, Alessandro utiliza la astronomía como una herramienta de motivación. Motivar a los estudiantes cada día es probablemente la tarea más difícil para un profesor. Cuando se introducen conceptos matemáticos complejos, puede ser muy útil un ejemplo práctico. ¿Y de dónde iba a sacar sus ejemplos sino de la astronomía? «Cuando tuve que explicar las ecuaciones logarítmicas, hice un paralelismo con el sistema de magnitud utilizada para clasificar las estrellas. Cuando se trataba de secciones cónicas, les dije que la órbita de la Tierra alrededor del Sol es una elipse, y la de un cometa es una parábola. «Los estudiantes estaban entusiasmados, sobre todo porque podían detectar (y apreciar) un alto grado de motivación en el maestro mismo”.

Impresión artistica del
planeta extrasolar Gliese 581
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Fotografía cortesía del ESO

Aunque los años dedicados a la investigación no deberían ser el estándar de formación de un docente, sin embargo tienen ventajas interesantes: la falta de experiencia práctica en el aula se ve compensada por la experiencia del día a día en la investigación científica, lo que hace más sencilla la entrega de un mensaje científico. Alessandro tuvo conocimiento de este hecho durante una inusual actividad docente en la que recientemente ha participado: una clase de laboratorio de robótica. Los estudiantes fueron invitados a construir un pequeño robot con sensores, que luego utilizaron para pequeños experimentos. Aunque los experimentos fueron de menor importancia, tales como el estudio del movimiento del robot a lo largo de un plano inclinado, la clase les enseñó algo de un valor mucho mayor: el método científico.

«Mi experiencia en la investigación activa fue muy útil: a diferencia de otros profesores de mi escuela, tuve la experiencia concreta de hacer ciencia», admite con timidez. «Fue un placer ver a los estudiantes aprender a tomar medidas y tratar correctamente el error estadístico, la forma de sacar conclusiones y de resumirlas en un informe, que en algo se parecía a un trabajo científico.»

Después de dos años, Alessandro está todavía muy satisfecho con su elección, y espera con interés el inicio del nuevo año escolar. «Es un trabajo difícil, sin embargo, no se puede iniciar la enseñanza si no estás realmente convencido», señala. «Después de todo, tienes el futuro de los estudiantes en tus manos». Le sugiere a los jóvenes científicos que podrían considerar la opción de pasarse a las aulas: «Si piensas que tienes suficiente paciencia, habilidades de comunicación y organización, y estás buscando un trabajo en el cual el contacto humano es fundamental, piensa en la enseñanza.

«Cuando hayas terminado de pensar, piensa de nuevo. Tal vez pruebes alguna de las actividades educativas, la ciencia o la comunicación – si te gusta, entonces puedes ser un buen profesor. Si es así, ¡buena suerte!»

 

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References

Web References

  • w1 – Para más información sobre el European Southern Observatory (ESO), véase: www.eso.org

Author(s)

Claudia Mignone estudió astronomía en la Universidad de Bolonia, Italia, y luego se trasladó a Alemania para un doctorado en cosmología en la Universidad de Heidelberg. Su investigación se centró en los métodos para inferir las propiedades de la expansión del Universo.
Actualmente, Claudia se concentra en la comunicación con el público, como interino en el Observatorio Europeo Austral (ESO) w1. Le gusta escribir sobre la ciencia y la sociedad, y explicar ciencias a las personas que no estén estrechamente relacionadas con ella. Valora especialmente sus preguntas inesperadas y reacciones.


Review

Siempre hay una tendencia entre los que trabajan en la ciencia y la tecnología hacia la enseñanza, por varias razones. He aquí un buen ejemplo – un astrónomo dedicado que se convirtió en un profesor dedicado. Los profesores pueden utilizar este artículo en una variedad de contextos, para demostrar el interés por la ciencia e ilustrar las diferentes carreras disponibles para los científicos.


Eric Deeson, Reino Unido




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